Versátil sin reescribir la API
Mantenimiento
Las reglas de negocio —qué SKUs se exponen, con qué formato, de qué almacenes— viven en la capa de Intelisis bajo un contrato definido una sola vez. Un cambio se resuelve ahí, sin tocar ni redesplegar la API y sin arriesgar el resto del sistema.
- Contrato fijo
- Reglas por vista
- Sin redespliegue
Seguridad que aguanta una auditoría
Acceso
OAuth2 y JWT, con esquemas distintos para cada tipo de consumidor: tu backend, una app móvil, un cliente que consulta su propia lista. Tokens de vida corta y revocación efectiva. El que pregunta solo ve lo suyo, y se prueba.
- OAuth2 + JWT
- Tres esquemas
- Revocación
El inventario no miente
Confianza
Puedes topar lo que un cliente ve —mostrar «99» en vez de tu existencia real— y la API lo marca como tope, no como dato exacto. Nunca expone de más ni finge precisión que no tiene.
- Tope configurable
- Marcado explícito
- Por almacén
Un producto, muchos clientes
Instalación
Almacenes, listas de precios, topes, formato de salida: todo por configuración. Instalar en el siguiente cliente cuesta configuración, no un desarrollo nuevo.
- Un binario
- Configuración por instancia
También empuja, no solo responde
Salida
Notifica por webhook cuando un pedido se procesa, y puede enviar la lista de precios de cada cliente por correo en Excel o depositarla por SFTP —programado y con reintentos. La integración va en las dos direcciones.
- Webhooks firmados
- Correo y SFTP
- Programado
Y lo que no hace
Hay panel para operar, no para cambiar el contrato.
Prefiero decirlo aquí que en la junta de arranque: hay un panel para la operación del día a día —almacenes, topes, notificaciones—, pero el contrato de qué se expone y con qué reglas se define con nosotros, no se cambia desde una pantalla. Las reglas de negocio viven en la capa de Intelisis, bajo un contrato acordado. Lo que ganas no es autonomía total: es que un cambio se resuelva sin redesplegar ni arriesgar lo que ya funciona.